Categoría: Con la Iglesia hemos topado
30 Noviembre 2005
Madrid, junio, 2002.
Las tres "marías"
El abigarrado ideario -carlismo, catolicismo, falangismo, tradicionalismo, nacionalismo, imperialismo, "sindicalismo", etc- que sustentaba al régimen franquista y que de manera abreviada se ha dado en calificar como nacional-catolicismo, tenía como uno de sus fines asegurar la supervivencia y reproducción del régimen a través del permanente adoctrinamiento de la población, conseguido por medio de un extenso y centralizado aparato propaganda, al que, por supuesto, no escapaba la enseñanza académica.
Como ya se ha indicado, desde edad temprana y hasta los años finales de la juventud (la mayoría de edad se alcanzaba a los 21 años), los niños y niñas eran instruidos en los valores que el régimen consideraba esenciales: la religión católica en su versión más dogmática e intransigente, la política en su interpretación franquista (la Formación del Espíritu Nacional) y la gimnasia en su versión sueca, dada la carencia de instalaciones deportivas. Esas tres materias obligatorias acompañaban a l@s estudiantes a lo largo de casi toda su vida discente y competían con el resto de las asignaturas, pero formaban una especie de trinidad curricular aparte: eran las tres “marías”.
Las tres “marías” iban juntas, formando un todo inseparable que atendía a la pretensión de aquel régimen de formar -en cuerpo y espíritu- a l@s alumn@s en tres pilares básicos: la formación religiosa, la formación física, la formación patriótica, para hacer, de ellos, buenos católicos, buenos patriotas y hombres sanos, y de ellas, lo mismo, pero además eran instruidas en las labores del hogar y en la recuperación y conservación de ciertos aspectos de la cultura popular.
Las tres “marías”, impartidas por sacerdotes y burócratas de la Falange o de la Sección Femenina, eran inseparables, porque de alguna manera resumían en el ámbito de la enseñanza la alianza de fuerzas que componían aquel régimen. Nadie de la Iglesia, que había instigado la insubordinación militar del 18 de julio y legitimado al bando vencedor en la guerra civil, hubiera osado proponer la asignatura de religión como sustituto de la Formación del Espíritu Nacional, ni nadie del Régimen -ni un ministro de Educación Nacional ni un ministro Secretario General del Movimiento- lo hubiera consentido. Franco no hubiera tolerado que uno de los pilares fundacionales de su Estado -la Iglesia- pudiera asumir las labores de otro -el Movimiento Nacional- en su función de propagar entre la población los valores que estimaba necesarios para asegurar la supervivencia de su régimen. Así, pues, la enseñanza obligatoria de la religión católica era consecuencia necesaria de las bases ideológicas y políticas de aquel régimen.
Pues bien, lo que actualmente puede ocurrir, si la ley se aprueba tal como está, es que el ministerio de Educación haga de la asignatura de religión (católica) una materia esencial en la educación religiosa de infantes y jóvenes en detrimento de su educación ciudadana, que correspondería a la asignatura alternativa de valores cívicos. Con ello, el ministerio de Educación de un Estado democrático y no confesional entiende que, de cara a la formación, incluso cívica, de sus ciudadanos, la labor de la Iglesia católica es más importante que la del propio Estado no confesional y que la enseñanza del dogma católico puede suplir con ventaja a la educación en valores civiles, democráticos y no confesionales en los que se fundamenta la legitimidad del Estado y, por supuesto, la de la propia ministra del ramo, doña Pilar Del Castillo, cuyas potestades no le vienen de una asamblea de creyentes, sino de un sistema de representación política que concede los mismos derechos civiles a los ciudadanos con independencia de su credo religioso.
José M. Roca
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30 Noviembre 2005
Madrid, junio, 2002
Catecismo o Constitución
El Ministerio de Educación, en el borrador de la Ley de Calidad de la Enseñanza, prevé, como una de las manifestaciones de esa propugnada calidad, volver a conceder a la asignatura de religión -de religión católica- la consideración de materia evaluable y computable en los currículos de primera y segunda enseñanza (de 6 a 12 y de 12 a 16 años), cuyas calificaciones repercutirán en la nota media del alumnado aunque no serán motivo para repetir curso.
Este cambio de categoría, debido a un incuestionable éxito de la Conferencia Episcopal en sus relaciones con el Gobierno del Partido Popular(PP), por el cual la religión (católica) pasa en escuelas e institutos de ser una materia teóricamente voluntaria a ser una asignatura evaluable -optativa, porque se puede elegir otra igual de evaluable, valores cívicos, pero semiobligatoria, porque hay que elegir una de ellas-, puede llevar a pensar que retornamos a los tiempos ya lejanos en que la religión (católica) formaba parte de todos los planes de estudio, desde el parvulario hasta el cuarto curso de la enseñanza universitaria. A pesar de esta similitud, la enseñanza cuasiobligatoria de la religión (católica), apoyada en la presión que en su favor ejercen los directores y profesores católicos, incluso en los colegios públicos, y en la habitual marginación de aquell@s niñ@s que no la desean, hace de esta materia algo más que una “maría”. De hecho, mucho más que una “maría”.
José M. Roca
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29 Noviembre 2005
La Iglesia Católica española exige privilegios que provocarán exclusión social
En España hay colegios públicos y colegios llamados concertados que son de titularidad privada pero financiados por el Estado, la mayoría de ellos propiedad de órdenes religiosas. Estos centros concertados se someten a la regulación establecida por las autoridades públicas en cuanto a admisión de alumnos, si bien es evidente que gozan de una autonomía de facto bastante grande. Así lo prueba, por ejemplo, que sólo uno de cada siete hijos de inmigrantes esté escolarizado en colegios concertados y que dé la casualidad de que la inmensa mayoría de los alumnos con dificultades de cualquier tipo, con discapacidades, o problemas de aprendizaje no esté nunca en esos centros concertados. Es uno de los datos que demuestran que estos centros tratan de seleccionar los alumnos y que de hecho lo consiguen más que a menudo, aunque no tengan derecho formal a hacerlo, puesto que si son financiados completamente por el Estado lo lógico es que contribuyeran en igual medida a solucionar el problema global de escolaridad de todas las personas.
Durante los gobiernos anteriores del Partido Popular, estos colegios habían recibido ayudas extraordinarias y promesas que ahora ven peligrar cuando el gobierno de Rodríguez Zapatero hace una apuesta que quiere ser decidida por la enseñanza pública de calidad, entendiendo que solo de esa forma se puede garantizar la igualdad de la que luego salga una libertad efectiva para todos, y no sólo para los privilegiados. Una propuesta, en cualquier caso, que cuenta con los colegios concertados y entre ellos los religiosos, a los que se seguirá financiando como hasta ahora.
Frente a ello, los propietarios de colegios concertados, y entre ellos de forma principal la Iglesia Católica en sus diversas órdenes, se han levantado y salido a la calle. Lo que por cierto, la Iglesia Católica española no ha hecho nunca, ni para protestar por la dictadura, ni por sus asesinatos, ni por sus injusticias, ni para luchar contra el hambre en el mundo... para nada. Pero ahora los obispos salen a la calle y llaman a la movilización social desde sus radios y los púlpitos fingiendo que la enseñanza de la religión está en peligro y que el gobierno pretende abolir la libertad de elección de centro educativo.
Libertad de enseñanza y elección de centro
Las razones que dan son las siguientes, según el propio comunicado de la Conferencia Episcopal Española (texto aquí):
"1. Constatamos con gran preocupación que este Proyecto de Ley Orgánica de Educación no responde a los problemas que tiene la comunidad educativa en cuanto a la formación integral de los alumnos. En concreto, no respeta como es debido algunos derechos fundamentales, como son el de la libertad de enseñanza; de creación y dirección de centros docentes de iniciativa social; el de establecer y garantizar la continuidad del carácter propio de estos centros; el derecho preferente de los padres a decidir la formación religiosa y moral que sus hijos han de recibir y, por consiguiente, el derecho de libre elección de centro educativo".
Pues bien, lo que dice el Proyecto de ley en su Disposición Final Primera es lo siguiente:
"1. El artículo 4 de la Ley Orgánica 8/1985, de 3 de julio, reguladora del Derecho a la educación, queda redactado de la siguiente manera:
“1 Los padres o tutores, en relación con la educación de sus hijos o pupilos, tienen los siguientes derechos:
a) A que reciban una educación, con la máxima garantía de calidad, conforme con los fines establecidos en la Constitución, en el correspondiente Estatuto de Autonomía y en las leyes educativas.
b) A escoger centro docente tanto público como distinto de los creados por los poderes públicos.
c) A que reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.
d) A estar informados sobre el progreso del aprendizaje e integración socio-educativa de sus hijos.
e) A participar en el proceso de enseñanza y aprendizaje de sus hijos.
f) A participar en la organización, funcionamiento, gobierno y evaluación del centro educativo, en los términos establecidos en las leyes.
g) A ser oídos en aquellas decisiones que afecten a la orientación académica y profesional de sus hijos".
¿Es respetuoso con la verdad lo que dicen los obispos españoles?
Enseñanza de la religión
Los Obispos llaman a la calle diciendo que la Ley amenaza la enseñanza de la religión pero lo cierto es que la Ley dice lo siguiente en la Disposición Adicional Segunda:
"La enseñanza de la religión se ajustará a lo establecido en el Acuerdo sobre Enseñanza y Asuntos Culturales suscrito entre el Estado español y la Santa Sede, así como a lo dispuesto en los Acuerdos de Cooperación celebrados por el Estado español con la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España, la Federación de Comunidades Israelitas de España, la Comisión Islámica de España y, en su caso, a los que en el futuro puedan suscribirse con otras confesiones religiosas".
Y, además, asegura el proyecto de Ley que los profesores de religión sean financiados por el Estado, a pesar de que los nombre y despida a su antojo (por cierto con muy escasas garantías) la jerarquía católica.
¿Quién pone en peligro qué?
Eduación ciudadana y valores religiosos
Además de decir falsamente que está en peligro la enseñanza de la religión, los obispos critican que el gobierno proponga enseñanzas de valores éticos y ciudadanos. Dicen los siguiente (en el mismo texto anterior de la Conferencia episcopal):
"5. Por otra parte, vemos con preocupación la creación de la nueva asignatura llamada Educación para la ciudadanía. “La finalidad de esta materia y su obligatoriedad apuntan hacia una formación moral que impartirá el Estado al margen de la libre elección de los padres y que, por tanto, vulneraría el derecho que les garantiza a éstos la Constitución Española en su artículo 27.3. Es igualmente muy probable que la imposición por parte del Estado de una determinada formación moral a todos los ciudadanos y a todos los centros educativos contradiga la libertad ideológica y religiosa que consagra el artículo 16.1 de la Constitución”.
El proyecto de Ley dice lo siguiente:
"Artículo 18.3: En uno de los cursos del tercer ciclo de la etapa, a las áreas incluidas en el apartado anterior se añadirá la de Educación para la ciudadanía, en la que se prestará especial atención a la igualdad entre hombres y mujeres.
Artículo 24.1: En uno de los tres primeros cursos todos los alumnos cursarán la materia de Educación para la ciudadanía, en la que se prestará especial atención a la igualdad entre hombres y mujeres.
Artículo 25.4: En la materia de educación ético-cívica se prestará especial atención ala igualdad entre hombres y mujeres".
¿Puede decirse con honestidad que esos valores pueden contradecir cualquier tipo de libertad ideológica o religiosa? ¿Es justo que digan eso los jerarcas de la institución que tiene a sus espaldas las mayores, más abundantes y más crueles y criminales persecuciones ideológicas en la historia de la Humanidad, todas ellas en contra del espíritu de amor fraterno que inspiró a sus fundadores y del compromiso de fe que guía a la inmensa mayoría de sus fieles?
¿Cuál es el problema entonces?
Es una evidencia que el Proyecto de Ley no atenta contra esos valores y libertades que dice defender la jerarquía católica. De hecho, en esos grandes campos y principios no modifica la ley del Partido Popular, contra la cual no llamaron a la movilización ciudadana.
¿Por qué, pues, tanto alboroto?
En mi opinión, la causa es otra y tiene que ver con las expectativas que el Partido Popular había levantado y que tienen que ver con los recursos de la Iglesia y de sus centros educativos. Veamos qué están exigiendo de verdad y cuáles son sus consecuencias.
Para aplicar lo que ellos llaman el derecho a la libertad de enseñanza, solicitan que cualquier padre pueda elegir el colegio que quiera y que el Estado los financie todos.
Sin embargo, no quieren que la administración pública intervenga en la regulación de los sistemas de selección de alumnos, como hace ahora para garantizar el reparto más o menos equitativo de las plazas, de modo que no se genere una concentración que impida finalmente satisfacer la demanda existiendo plazas escolares suficientes. O para evitar, por ejemplo, que la "generosidad" y el ejemplar espíritu evangélico de la inmensa mayoría de los centros religiosos, les lleve a no admitir en su seno a los niños o niñas hijos de inmigrantes, discapacitados o necesitados de atención especial, como en gran parte ocurre ya ahora.
Para "aumentar la calidad del sistema educativo" (del que ellos controlan), los propietarios de colegios concertados proponen que se autorice que estos centros cobren cuotas adicionales a los padres cuyos alumnos hayan sido seleccionados para estudiar en ellos.
Los propietarios de colegios concertados quieren también tener derecho a imponer a los alumnos que seleccionen su credo ideológico.
Estas son las demandas que de verdad se están planteando.
Propugnan un sistema que provoca exclusión social
Las consecuencias de que el Gobierno aceptara esas peticiones son evidentes: los colegios concertados elegirían a los estudiantes mejor formados y los educarían conforme a su ideario educativo y gracias a las cuotas suplementarias esos serían los colegios de mejor calidad, provocándose una radical separación entre unos y otros.
Los propietarios de colegios concertados, y entre ellos de forma principal la Iglesia Católica, están proponiendo por lo tanto, un sistema educativo dual que a la postre generaría desigualdad y exclusión. La justicia más elemental sólo puede nacer y cultivarse cuando se cuenta con sistemas educativos que proporcionan igualdad de oportunidades y eso es lo que se va a romper con las exigencia elitistas de la Iglesia católica en España.
Se puede aceptar, como generosamente ha aceptado el Estado español, que haya colegios religiosos financiados con dinero público pero lo lógico, lo elemental y lo justo es que se integren plenamente y EN IGUALDAD DE CONDICIONES en el conjunto del sistema educativo, contribuyendo a crear un espacio escolar libre pero capaz de garantizar la escolarización completa y que proporcione igualdad de oportunidades, con los niveles de calidad más elevados pero homogéneos para que no se creen grupos aventajados que consolidarían sus privilegios durante todo el ciclo vital.
Jerarcas de extrema derecha
Los jerarcas de la Iglesia Católica española deberían ser más sensatos y más justos. La Iglesia Católica recibe muchos privilegios, es tratada con suma generosidad a pesar de que incumple sus compromisos de autofinanciación, no paga impuestos. Mucvhos de sus jerarcas han participado o autorizado participar en negocios sucios y especulativos con el dinero público, como en el caso Gescartera. Las Iglesia tiene una red de medios de comunicación, y de colegios financiados por el Estado; nunca ha pedido perdón por su complicidad directísima con los crímenes de la dictadura, por su historia de freno al progreso y de alianza constante con los sectores más ricos y egoístas de la sociedad española.
¿En qué otros país democrático cuenta con semejante apoyo?
Somos muchos los que sabemos del esfuerzo diario sincero y valioso de miles de religiosos y laicos católicos que contribuyen a que el mundo sea mejor y a que los seres humanos sean un poco menos infelices en este planeta herido de muerte por los poderosos. Les tenemos un gran respeto y extraordinaria admiración por su esfuerzo y compromiso diario. Por eso duele más comprobar que sus jerarcas se sitúan en la extrema derecha como antaño, en posiciones intransigentes, haciendo una vez más tanto daño al progreso, a la justicia y a la libertad.
Los Cañizares, Rouco y compañía han callado mientras que el gobierno del Partido Popular ha hecho reformas fiscales que han perjudicado a los más débiles, han guardado silencio cuando la política de vivienda de la derecha ha constituido la agresión más grave que ha sufrido nunca la familia española, callaron cuando Aznar nos llevó a una guerra inmoral e injusta. No salieron a la calle cuando el Partido Popular rebajaba los gastos sociales, cuando aumentaba la desigualdad, cuando narcotizaba a los inmigrantes para expulsarlos como si fueran animales... Y ahora claman engañando para defender, solamente, sus privilegios.
No es justo. No llevan razón. Hemos de exigirles democrática y pacíficamente, como está haciendo el Gobierno de Rodríguez Zapatero, que sean razonables. Somos también millones de españoles los que creemos que incluso la LOE es excesivamente contemplativa con los privilegios eclesiales y que no avanza lo suficiente en materia educativa, pero que estamos dispuestos a renunciar a nuestras posiciones para aceptar fórmulas legales que garanticen calidad e igualdad mínimas en todo el sistema educativo. No es justo que los obispos piensen solamente en disfrutar de recursos para adoctrinar a los suyos. Hay que decírselo claramente, con el respeto que a veces ellos no nos tienen al resto de los ciudadano, y con la democracia a la que tantas veces ellos han renunciado para salvaguardar los intereses de los poderosos.
Addenda: Algunas perlas poco cultivadas
Para comprobar el talante con el que se está planteando la cuestión desde las posiciones más reaccionarias adjunto las siguientes perlas:
** Último punto del documento que si difundió para apoyar la manifestación de días pasados (puede leerse entero aquí):Se imponen como obligatorias unas asignaturas denominadas "Educación para la Ciudadanía" en ESO y "Filosofía y Ciudadanía" en Bachillerato, cuyo contenido está siendo inspirado por Victorino Mayoral y Dionisio Llamazares, líderes del laicismo y relacionados con la Universidad Carlos III del también anticlerical Peces Barba. Los tres son conocidos por la defensa a ultranza de un viejo sueño totalitario: arrancar a los padres la jurisdicción moral sobre los hijos para entregarla al Estado, como si la moral neutral existiera y fuera la del laicismo.
** El Obispo de Tarazona, Demetrio Fernández González, declaró que el gobierno socialista está adoptando una “postura dictatorial” con el proyecto que busca la creación de una escuela “única, pública y laica” (aquí).
** "Zapatero nos ha metido en un estado de revolución a la venezolana" (Jiménez Losantos, conductor de un programa en la cadena de radio COPE, propiedad de la Iglesia. Más perlas aquí).
** Obispo de Málaga: “Recordad que está en peligro el derecho a educar a vuestros hijos que os asiste a los padres y la libertad de elegir el tipo de educación que consideréis más acorde con vuestras convicciones” (Aquí).
** "Persecución Religiosa en España": aquí.
** "hay muchos motivos para salir a la calle": Arzobispo de Sevilla: aquí.
** Para terminar, y aunque no tenga mucho que ver, al menos directamente, con este asunto, pero como expresión de la lucidez con la que se están expresando los jerarcas de la Iglesia Católica no me resisto a citar esta última perla del obispo Cañizares, considerado como el jefe de facto de la Conferencia Episcopal y bien conocido por sus ideas extremistas en lo ideológico y por su comportamiento altivo y poco generoso en lo humano: "El Estatuto de Cataluña, puerta abierta a la poligamia y a la poliandria... Deja una puerta abierta incluso al incesto" (Aquí).
Juan Torres López. Catedrático de la Universidad de Málaga
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24 Noviembre 2005
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, mantuvo ayer 21 de noviembre una reunión de más de tres horas y media, en el Palacio de la Moncloa, con los representantes de once organizaciones educativas CEAPA, FE-CCOO, STES, CSI-CSIF, ANPE, FETE-UGT, FISIE, Sindicato de Estudiantes, CANAE, FAEST y UECOE (centros concertados de cooperativas de profesores). A la reunión asistió también la ministra de Educación, María Jesús San Segundo y el secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda.
Lola Abelló y Ginés Martínez acudieron en representación de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA).
Lola Abelló, en su intervención, expuso al presidente del Gobierno las dificultades que los padres y las madres tienen para educar a sus hijos, ante los prolongados horarios laborales, la precariedad laboral y las dificultades en el acceso a la vivienda, entre otros. Zapatero contestó que su Gobierno proyecta el desarrollo de políticas sociales, como la ley de dependencia de personas mayores, políticas de vivienda y medidas para luchar contra la precariedad laboral. Manifestó que estas políticas son necesarias para mejorar la convivencia social.
Abelló también se manifestó favorable a un Pacto por la Educación, pero "no a cualquier precio". Respecto a esta afirmación, el presidente del Gobierno manifestó que, aunque el Gobierno trabaja por un acuerdo con todas las organizaciones educativas, no va a renunciar a sus principios básicos.
CEAPA entregó a Zapatero un documento que contiene, entre otras propuestas, la creación de comisiones únicas de escolarización en cada municipio o zona, la apertura de los centros educativos por la tarde, una formación permanente del profesorado obligatoria y evaluable, y que el porcentaje del PIB destinado a educación alcance el 6%, entre otras medidas. (Se adjunta el documento de CEAPA).
El presidente del Gobierno se comprometió a desarrollar las siguientes políticas:
Defensa de la escuela pública, sin menospreciar a la escuela concertada, pues todos los centros tienen que ofrecer un servicio público educativo. El Gobierno va a mantener lo que contiene la LOE respecto a la admisión de alumnos, y no va a ceder ante las organizaciones conservadoras.
Desarrollo de una Ley de Financiación y no de una memoria económica, como sucedía hasta ahora. Esto se traduce en una mayor financiación para la escuela pública.
La LOE impedirá la discriminación por razón de sexo en la elección de centro, que iba a permitir, de no remediarlo, que volvieran a existir centros sólo para niños o sólo para niñas.
No habrá en la LOE ningún tipo de itinerario en 4º de la ESO.
La asignatura de religión va a permanecer como hasta ahora: de oferta obligatoria para los centros, pero optativa y no computable para nota media, obtención de becas o selectividad.
Al término de la reunión, en rueda de prensa, Lola Abelló leyó un manifiesto en nombre de siete de las doce organizaciones educativas presentes: CEAPA, FE-CCOO, FETE-UGT, ANPE, CANAE, FAEST, UECOE. (Se adjunta el manifiesto)
El Sindicato de Estudiantes anunció una huelga de estudiantes para el 14 de diciembre, y STEs una jornada de movilizaciones del profesorado contra la LOE para ese mismo día.
Propuestas de CEAPA para la mejora de la LOE. Documento entregado a Zapatero (21-11-05)
Manifiesto firmado por siete organizaciones educativas tras reunión con Zapatero (21-11-05)
Más información:
Santiago Dosal Ariza
Departamento de Comunicación de CEAPA
+34 91 701 47 10
prensa@ceapa.es
Madrid, 22 de noviembre de 2005
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23 Noviembre 2005
El testimonio directo de una manifestante defensora de la familia
Sin duda, son muchos los manifestantes llevados por los obispos, la COPE, el PP y los colegios privados y concertados religiosos a las manifestaciones contra el gobierno de Zapatero. A quienes no nos movemos en esos ambientes siempre nos queda la duda de cómo son esos manifestantes, su grado de conocimiento sobre los asuntos que les indignan, sus valores y sus argumentos. El pasado 30 de junio, miles de personas se dieron cita en una concentración en la Puerta del Sol de Madrid, el mismo día que el Parlamento votó la ley de uniones entre personas del mismo sexo. Se trata del mismo grupo social que hace pocos días se movilizó contra le ley de educación. La COPE, siempre al lado de los suyos, se encontraba recogiendo testimonios de estos manifestantes. Una grabación de apenas un minuto de duración recoge las palabras de una mujer, Margarita, madre de ocho hijos, que detalla sus razonamientos -en este caso contra el matrimonio entre homosexuales-, sus justificaciones científicas y sus principios. Escuchándole podemos ir comprendiendo el nivel político e ideológico de sus causas y, por supuesto, el fundamento científico y racional de los argumentos de la derecha católica que se moviliza en nuestro país.
Margarita, que se ha concentrado en la Puerta del Sol con dos de sus hijos, explica al periodista de la COPE de la siguiente manera cómo le afecta a ella la ley que permite el matrimonio entre homosexuales: “me agrede a mí como madre, porque si una mujer no se siente protegida por las leyes civiles y su marido difícilmente querrá tener hijos”.
A continuación aporta la base científica que justifica su posición: “Y quiero decir otra cosa, estudié neurociencia cuando hice psicología y allí nos hablaban de que cuando los animales tienen lesionados (sic) unas válvulas que se llaman las amígdalas, empiezan a presentar comportamientos tales como los que hacen los homosexuales, copular por el ano, en donde el ano, al recibir esos espermas, no puede nunca engendrar porque se encuentra la caca. Yo no creo que eso sea interesante para la sociedad en ningún aspecto. Luego, las mujeres, al masturbarse.... “. En ese momento ya le interrumpe el reportero para agradecerle su testimonio. “Gracias Margarita. Ha sido la opinión de una manifestante que está aquí apoyando con el lema Zapatero no nos escucha, Zapatero no nos deja hablar”.
Sin duda, un testimonio que nos ayuda a conocer el aval científico, el nivel intelectual y los principios políticos que quieren hacer llegar al gobierno de nuestro país los obispos, la COPE, los líderes del Partido Popular, colegios religiosos y asociaciones en defensa de la familia mediante sus medidas de presión en la calle. Parafraseando a Antonio Machado, que cada uno decida cuál de las dos Españas ha de helarle corazón, la de Margarita o la otra.
Enlace al archivo de sonido con la grabación emitida por la COPE
Pascual Serrano
Rebelión
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23 Noviembre 2005
Llevo una temporada larga con problemas acusados de insomnio por despertar precoz. A tempranísima hora se me escapa el sueño reparador y me veo enchufado al vértigo laborioso de la consciencia. Me dicen que es la edad, que con los años el organismo necesita menos horas de sueño. Pues qué fastidio y qué desilusión, porque quiere decir que este insomnio que me amarga las amanecidas no tiene cura, como los años. Como no tienen cura tampoco otras desilusiones y desesperanzas mucho más graves. Verán: en uno de esos insomnios en los que la mente, entre perezosa y ávida, se ve asaltada por desvaríos y estados de ánimo temblorosos, decidí buscar asilo espiritual en la radio de los Obispos pensando que a esa hora tan monacal de los laudes encontraría un remanso de pensamientos espirituales y/o alabanzas divinas. Fatal equivocación: lo que había era una voz desgañitada que repartía latigazos y preveía catástrofes sin fin.
En vez de serenar mi espíritu, la voz alteró mi alma. Aunque despierto, a esas horas procuro mantener un nivel de actividad mental bajo. Pero ese día me fue imposible: se me despertaron todos los sentidos como si luces de emergencia y tenía que reprimir la tentación de vestirme y salir corriendo hacia Portugal -apenas a 130 kilómetros- para que las ruinas de España y de la civilización occidental y cristiana no me pillaran debajo. Además, confieso que aquel tono tronante y apocalíptico, y ese morbo que tienen siempre las descalificaciones personales y las condenas rotundas me mantenían cautivo, en tensión y pendiente de todo lo que aquella boca iba desgranando en materia económica, política, cultural, histórica, bolsística, deportiva y hasta climática, que también el clima y la sequía obedecían a una conjura manifiesta contra España y la civilización occidental y cristiana perpetrada por los enemigos de la patria. No faltó la crónica y crítica televisiva y periodística -todo es basura-; ni el espacio del corazón.
Llegó un momento, avanzados ya el alba y el tono jeremíaco, que me sentí realmente incómodo en aquella tensión porque, la verdad, yo no había ido a buscar ese producto radiofónico que se me estaba ofreciendo. Me decía: cambia el dial. Pero aguantaba: tú espera que ahora vendrá el enfoque espiritual propio y específico de esta Cadena que es la portavoz de una entidad religiosa. Ansiaba ahora más, en medio del vértigo mental en el que me había sumido aquella voz, escuchar algunas frases del Evangelio, testimonios de cristianos heroicos que alimentaran mi esperanza ya alicaída, o algo de canto gregoriano al menos. Pero allí seguía puro y duro, sin ningún planteamiento moral o evangélico, un mensaje económico ultraliberal -respetable como opinión particular-, una interpretación ultraconservadora de la historia -respetable-, un enfoque parcial de cuestiones culturales -perfectamente respetable, cada uno tenemos nuestras visiones-, una defensa partidista de siglas y personajes políticos -igualmente respetable a nivel personal, no eclesial, cada uno tenemos nuestras ideas-, una identificación afectiva con un equipo de fútbol determinado -como todos-, un ataque personal despiadado a otros profesionales de los medios -no respetable- y hasta unos juicios climáticos acordes con sus tonos catastrofistas.
Molesto por el nivel excesivo de consciencia al que me había obligado aquella voz con sus estridencias; decepcionado como consumidor de radio por no encontrar a esas horas aún vírgenes lo que la etiqueta del producto radiofónico me indicaba, me dejé invadir por preguntas y preguntas que se me amontonaban en la lengua. Y por alguna conclusión. Como ésta: esa voz tiene todo el derecho del mundo a expresar las ideas económicas, políticas, sociales, históricas, culturales, lingüísticas, climáticas, bolsísticas, periodísticas, deportivas, que quiera. Y sus fobias y filias. Y sus exageraciones y deformaciones, como hacemos los demás también. Incluso a ese tono montaraz, lleno de navajazos; allá él con su conciencia personal, con su ética profesional o con los tribunales. Pero -y he aquí las preguntas- si la Cope es la voz pública de la Iglesia católica; si es la radio de los curas, como dice la gente; si es la radio de los Obispos, entonces ¿los juicios económicos, políticos, históricos, culturales, deportivos, climáticos vertidos expresan la opinión de los creyentes católicos, de los curas católicos, de los obispos católicos sobre esas materias? ¿Acaso pensamos todos igual? Más: ¿es que como católicos hay una valoración común sobre esos temas? ¿En base a qué? La perplejidad y el desasosiego subieron de tono cuando se me apareció en mitad de la mente la pregunta clave: si la Cope dice interesadamente que es la voz de fieles, curas y obispos católicos, ¿será también la voz de Dios? ¿Necesita Dios una radio? ¿Será Dios ultraconservador en economía, política, en interpretación de la historia, en asuntos patrióticos y nacionalistas? ¿Es Dios del Madrid y contrario al Barcelona y otros? ¿Las predicciones de Bolsa tendrán el auxilio milagrero de algún santo último cuyas andanzas terrenales fueron aficionadas a las finanzas? Cuando el portavoz defiende a un partido y a unos políticos frente al resto, ¿hay que entender que volvemos a la vieja y antievangélica práctica de los partidos confesionales, tan equívocos, y la prensa católica, tan cautiva? ¿Es el católico libre de elegir las mediaciones políticas, económicas, culturales que crea en conciencia más acordes con el mensaje evangélico, o sólo los portavoces eclesiásticos y radiofónicos tienen esa libertad? ¿Tendrá algo que ver todo esto con el aumento acelerado de cristianos sin Iglesia? Embalado como estaba, aún ascendía el nivel de mis preguntas: ¿dónde iremos a parar los fieles, curas y obispos -¿los hay?- que no tenemos idearios ultraconservadores a pesar de tantas imposiciones?: ¿al infierno?, ¿al limbo? (que quizá hay que reinventar para los que sigan aceptando la doctrina del Vaticano II sobre la autonomía de las realidades temporales). Cuando el portavoz radiofónico insulta, desprecia, se mofa, ¿hay que entenderlo como un imperativo del mandato evangélico del amor al prójimo o es fruto del seguimiento de aquel gesto del Señor Jesús cuando cogió un látigo y fustigó a quienes habían convertido el templo en una cueva de ladrones y traficantes de dineros, doctrinas interesadas, negocios a costa del pueblo, privilegios, influencias y poderes?
En buen berenjenal me había metido el insomnio: cuando me levantara, a las tareas normales del día tendría que añadir el consultar a las autoridades competentes -eclesiásticas, por supuesto- esa batería de preguntas. ¡Qué ruina! Pero no acabó ahí mi aventura radiofónica mañanera. De la decepción por elengaño y manipulación de la etiqueta del producto radiofónico Cope; de la tensión por haber sido arrastrado a un ritmo mental inapropiado a esa hora; de una cierta vergüenza por haberme dejado embaucar por el morbo del insulto personal y el simplismo de juicios -el que no está conmigo está contra Dios, la patria, los católicos-, pasé directamente a la indignación y hasta a la rabia cuando al portavoz le tocó el turno de hablar de los "subsaja" (sic), como antes los "sudaca", a los que llamó delincuentes por atentar contra la soberanía española. Dijo más: ésos que pueden viajar hasta ahí no son pobres, los moros -Marruecos- usan a los negros para conquistar las ciudades cristianas y españolas de Ceuta y Melilla, la Europa cristiana no puede dejar entrar a esos millones de musulmanes, el Gobierno y la policía y el Ejército son unos blandengues en la represión, etcétera. ¡No daba crédito a mis oídos: la pobreza del mundo reducida a una cuestión de nacionalismos y credos! Esa pobre gente, empujada por el hambre y las condiciones de vida inhumanas e injustas en sus países de origen, fruto de un sistema económico y de valores absolutamente perverso -precisamente porque produce esas situaciones-, sólo merecía del portavoz eclesiástico un análisis simplón de corte ultranacionalista, xenófobo y racista. ¡Ni una palabra de misericordia, ni una lágrima, ni un sentimiento hacia esos hombres y mujeres crucificados en una valla de cuchillos, y antes en las condiciones de vida de sus países, y antes en las leyes del comercio internacional y las relaciones de poder antiguas y nuevas, y después en la desolación y abandono de los desiertos africanos! Ni una condena -ahora sí, por motivos humanitarios y evangélicos- al Gobierno socialista por practicar y colaborar en la represión inhumana e ilegal de esos emigrantes y en el sistema económico y político global que los genera, por violar derechos humanos. Ahora no me surgieron preguntas y perplejidades sobre lo que piensan los fieles, curas y obispos, que también hay de todo. Tenía claro por haber leído y recordado muchas veces el testamento del Señor Jesús, el único que fundamenta mi fe: "Lo que hicisteis con uno de mis pequeños hermanos, conmigo lo hicisteis... Venid, benditos, porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed, estuve en la cárcel, enfermo..., fui robado y arrojado a la orilla del camino de la historia... y fuisteis prójimos míos...". ¡Tanta radio católica para acabar riéndose de los pobres!
Definitivamente el portavoz eclesiástico me había puesto de mal humor. Y desde la cama, con la luz aún incierta y sonrosada, empecé a gritarle ingenuamente, como si me fuera a escuchar: usted y su grupo de comunicación y los jerarcas eclesiásticos que les sustentan -en viaje de regreso hacia el nacionalcatolicismo- tienen todo el derecho del mundo a tener sus opiniones. Yo las respeto, como pido respeto para las mías. Pero no digan que sus opiniones son las de los católicos españoles. Es mentira. Yo soy católico, y a mí sus opiniones y sus insultos no me representan. Ni a otros muchos que empiezo a oír en la calle o en los medios. Ni pueden representar a una comunidad que, en cuanto tal, ha de tener convicciones evangélicas, no intereses. Dice la gente que son ustedes la radio de los curas. Mentira. Yo soy cura y no necesito, como otros muchos -bien es verdad que otros sí, ¡pluralidad!-, una radio comercial para mis tareas. Ni la Iglesia española necesita para ser testigo del maestro Jesús de Nazaret un instrumento comercial que le ha exigido ya -recuerdo la dictadura-, le exige hoy y le seguirá exigiendo unos costes y servidumbres empresariales -cuántos conflictos y resquemores laborales-, comerciales -financiación por entidades de claro comportamiento injusto-, unos maridajes partidistas que la hacen inservible para los objetivos que teóricamente dice perseguir. Hay otras fórmulas de radio no comercial que se ajustan técnicamente mejor al objetivo de servicio, no de competencia ni confrontación por tartas publicitarias y lucha por audiencias cautivas y votos que sólo los dan los contenidos políticos. La fórmula de Cope radio comercial es un arma de presión social y política heredada de la época de los privilegios omnívoros para seguir defendiéndolos, es un instrumento sociopolítico que maneja a su beneficio un solo sector de los obispos, de los curas, de los católicos, de los grupos de comunicación; es una confusión de planos y de mentes, una ocasión de peleas estériles hacia dentro y hacia fuera. Lo pienso ahora que se ha incendiado el tema y lo pensaba hace años cuando estudiando periodismo me ofrecieron puestos en una emisora. Y que conste que lo grito por desahogo moral, no porque albergue esperanza alguna ni de curar el insomnio que me reprodujo este vértigo de fastidios, perplejidades y rabias, ni de que los sectores ultraconservadores de la Iglesia suelten su presa. Así que sólo me queda un consuelo: hacer objeción de conciencia al portavoz eclesiástico, desobedecerle y brindar con Freixenet en Navidad. Se puede, ¿no? ¿O es pecado?
EL PAÍS - Opinión - 09-11-2005
Quintín García González es sacerdote dominico y periodista
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22 Noviembre 2005
Datos sobre el inmenso chollo que tiene la Iglesia Católica con el Estado Español:
Muchas mentiras y ningún deseo de acuerdo
Y de postre una rima de Saltarin:
La Reforma Educativa
Dos problemas ha tenido
nuestra ley de educación,
la tan denostada LOGSE,
una ley que se aprobó
con el consenso de todo
el parlamento español,
excepto el de los de siempre
(no iba a ser una excepción).
Recuerdo, pues soy maestro,
cuando la ley se aprobó:
la recibimos algunos,
mayoría creo yo
como un soplo de vida
y con mucha expectación,
pues recogía la esencia
de años de investigación
de profesores, maestros
pedagogos… ¿Qué se yo?
Con ella se pretendía
hacer en la educación
todo lo que nos decía
aquella Constitución
que unos añitos antes
refrendó el pueblo español.
En fin iremos al grano,
después de esta introducción,
creo que el primer problema,
el primer tremendo error:
era una ley que exigía
que hubiera financiación
(si la hubo, no la he visto,
eso te lo digo yo
que llevo en el oficio
más años ya que la tos).
Y para colmo de males,
justo en plena implantación
de la nueva normativa
Aznar ganó la elección.
Como no estaba de acuerdo
con la ley de educación,
sus gobiernos con ahínco
y con gran dedicación
hicieron lo que pudieron
(y hasta algo más creo yo)
con tal de que fracasase
esta reforma en cuestión.
No aplicaron sus principios
o lo hicieron sin pasión.
Lo que hizo ese partido
con la ley de educación
es algo que se conoce
con el nombre de boicot.
El resultado es sabido:
El estudiante español
es hoy el más ignorante
que camina bajo el sol.
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21 Noviembre 2005
Comunicado de los presidentes de Federaciones y Confederaciones que integran CEAPA tras la manifestación conservadora contra la LOE
Los Presidentes de las Federaciones y Confederaciones que integran la Confederación Estatal de Asociaciones de Padres y Madres del alumnado (CEAPA ), que representan al 83% de las asociaciones de padres y madres del Estado español se han reunido en Madrid hoy 12 de noviembre.
Los padres y madres de más de 6.000.000 de alumnos que hemos elegido la escuela pública para escolarizar a nuestros hijos e hijas, no nos hemos manifestado en la calle, en contra de la LOE.
Aún no recogiendo todas nuestras reivindicaciones, consideramos que el proyecto de Ley Orgánica de Educación (LOE) es una Ley de progreso y de consenso basada en una educación para todos, que respeta el principio de igualdad de oportunidades y corresponsabiliza a todos los sectores educativos. Retoma el principio de equidad y recupera el verdadero contenido de la palabra esfuerzo para exigirlo a toda la sociedad en su conjunto, restituye la participación e implicación de las familias en la gestión y control de los centros educativos que nos negaba la LOCE, e incide en medidas educativas para evitar el fracaso escolar y conseguir el éxito de todo el alumnado.
Quienes manifiestan defender "la libertad de elección de centro para las familias", en el fondo lo que pretenden es que el Estado no ejerza el control sobre los centros concertados a los que financia, para poder mantener así algunos de los privilegios de los que vienen disfrutando, tales como el cobro de cuotas a las familias, que permite una selección encubierta del alumnado.
CEAPA exige una escuela pública vertebradora del sistema educativo, democrática, laica e inclusiva, que garantice los mismos derechos a todos los ciudadanos.
Nos manifestamos en contra de aquellas acciones que van encaminadas a mantener los privilegios de la Iglesia Católica y de aquellos que quieren hacer de la educación un negocio y reclamamos a los poderes públicos un pacto que garantice la estabilidad del sistema educativo.
A estas alturas, tras tantas leyes, empezamos a pensar que la "paz educativa" puede ser un valor en sí mismo para beneficio de todos.
Más información:
Santiago Dosal Ariza
Departamento de Comunicación de CEAPA
+34 91 701 47 10
prensa@ceapa.es
Madrid, 12 de noviembre de 2005
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