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Terra
La Coctelera

SIN PELOS EN LA LENGUA

Categoría: Historias del revés

23 Noviembre 2010

Salvar a los bancos ¡y acallar!

Estamos en las vísperas de que se vuelva a producir, ahora en Irlanda, una nueva intervención para devolver la rentabilidad a unos pocos bancos con un coste tremendo que una vez más se hará recaer sobre la ciudadanía que no lo ha causado: "La UE exigirá a Irlanda subidas de impuestos para devolver el rescate", titula la prensa.

Y de nuevo comprobamos que solo hay una cosa tan infame como el comportamiento de la banca y los financieros que han provocado esta crisis: la cobardía y la complicidad de las autoridades que no se atreven a ponerlos firmes y a someterlos al imperio de leyes justas que impidan que la economía mundial siga siendo un enorme casino en el que la banca se ha autoconcedido el derecho a establecer las reglas que a ella le conviene y a hacer trampas cuando y como le viene en gana.

Los descalabros continuados de la economía mundial que han tenido como punto culminante la crisis actual se han producido en última instancia como consecuencia de que la banca privada disfruta del privilegio de crear dinero (es decir, de obtener beneficios y poder) cada vez que genera deuda a cuenta de los depósitos de los clientes.

En lugar de limitar el riesgo que ello conlleva, los gobiernos cedieron a las presiones de los banqueros y han ido estableciendo una regulación del negocio financiero cada vez más permisiva, que deja hacer prácticamente de todo.

En los últimos años, los gobiernos y los bancos centrales han ido desmontando las normas legales que de alguna manera restringían ese poder de las entidades financieras para permitirles que se pudieran convertir en verdaderos chiringuitos financieros dedicados a promover la inversión especulativa mediante una ingeniería que no ha podido provocar sino crisis sucesivas y la última catástrofe en la que se encuentra todavía el sistema financiero mundial. Como dice un viejo refrán chino, nadie puede permanecer eternamente de puntillas. Por eso era inevitable que le ocurriera lo que le ha ocurrido a la banca y cuya consecuencia inevitable ha sido el también continuado deterioro de la actividad y el empleo porque en la misma medida en que los bancos generan dinero para la especulación financiera lo hacen escasear para la actividad productiva empresarial y el consumo.

Cuando el paroxismo especulativo de la banca internacional hizo estallar la crisis las autoridades de casi todo el mundo, a pesar de sus continuas declaraciones prometiendo poner orden y combatir la irresponsabilidad, como se llegó a escribir en algún comunicado del G-20, se han limitado a conservar el orden financiero sin osar poner límites a los privilegios de la banca. Y al limitarse a ayudar a la banqueros sin resolver los problemas de financiación que paralizaban la actividad han generado una deuda tremenda que los propios bancos han utilizado para empoderarse aún más y extorsionar a los gobiernos y a los pueblos.

Para ayudar y salvar a los bancos causantes de la crisis se les han inyectado docenas de miles de millones en sus balances, se han cambiado las normas legales, se les ha avalado para que sigan haciendo operaciones de gran riesgo, y se les sigue permitiendo que utilicen el dinero que reciben de las autoridades públicas para volver a obtener beneficios sin que vuelvan a poner en marcha el mecanismo de financiación que necesita el mundo empresarial y los consumidores. Algunos se han nacionalizado pero dejando que los dirigieran los mismos dueños de antes. Se han cambiado las normas contables para permitir que los bancos oculten a sus clientes y a la sociedad el quebranto patrimonial (en muchas ocasiones intencionado) que han provocado con dinero de otros, para que nadie sepa que en realidad están tratando con bancos zombis a los que solo mantiene en pie la ocultación y los privilegios de los que ningún otro sujeto económico disfruta.

En España, el gobierno se ha rendido poniéndose a los pies de los banqueros, se ha hecho con verdadera nocturnidad política una ley para que la banca privada se haga con las cajas de ahorros y para que en poco tiempo desaparezca cualquier atisbo de interés social en el sistema financiero. Y hasta una institución del Estado como el Banco de España se convierte públicamente y sin ningún disimulo en el mascarón de proa de los intereses de la banca privada presionando al gobierno y acorralando hasta con modos inimaginables a dirigentes de cajas de ahorros, como muchos de ellos podrían contar si en esas instituciones públicas y en estos negocios hechos con dinero de todos los ciudadanos hubiera la mínima transparencia que cabría esperar de una democracia.

Mientras que se salva y ayuda con docenas de miles de millones dinero público a los bancos culpables de la crisis se deja que miles de familias que se han quedado sin empleo por su culpa pierdan también sus viviendas porque no pueden pagar unos pocos cientos de euros a bancos que obtienen beneficios multimillonarios.

Y todo ello, sin fondo, como vemos de nuevo en Irlanda y como veremos quizá dentro de poco en Portugal o quién sabe si en España en donde, a pesar de lo que se dice, los bancos, igualmente responsables de la situación de nuestra economía, han recibido ayudas de todo tipo en los últimos años.

El proceso que estamos viviendo pasará a la historia como el que permitió que los manifiestamente culpables de un descalabro económico quizá sin parangón no solo no hicieran frente a sus responsabilidades sino, además, para que aprovecharan las respuestas que las autoridades dieron al daño que provocaron para enriquecerse aún más y para aumentar su poder político e imponerlo sobre el conjunto de la sociedad.

La enseñanza de todo esto es que la economía no funciona como nos quieren hacer creer, como un subsistema aislado de la ideología, del poder y la política sino que es una parte más de los mecanismos políticos y de decisión. Nada de lo que ha ocurrido podría haber sucedido si la gente tuviera noticia de lo que han hecho y de lo que hacen los bancos son su dinero, si se conocieran sus negocios de blanqueo y las operaciones en los paraísos fiscales, si se supiera a quién financian y a quién le niegan financiación, si se impidiera que los bancos influyan en los medios de comunicación o en las fuentes del conocimiento, si se permitiera que los ciudadanos hablaran y debatieran abiertamente sobre lo que conviene a unos y otros y sobre lo que se puede dejar hacer y lo que no.

En lugar de permitir que eso suceda, los bancos se han convertido, a la par que en la principal fuente de alimentación de la economía especulativa que ahoga a los empresarios que quieren crear riqueza y a los ciudadanos normales y corrientes, en el sostén de los principales instrumentos de persuasión y manipulación orientados a convencer a la gente de que las medidas que se toman para que los banqueros y las grandes empresas ganen más dinero son inexcusables porque responden a una mecánica con lógicas propias y autónomas, como las de un reloj que se lleva al técnico para que repare el mal funcionamiento de alguna de sus piezas. Y, por tanto, sobre las que la ciudadanía no tiene por qué pronunciarse. Si nos dicen que para condenar los crímenes del gobierno de Marruecos hay que ser experto, ¡qué no habrá que ser entonces para criticar la política financiera del gobierno o de los bancos centrales, por muy evidente que sea el que benefician siempre a los mismos!

Gracias a la idea de que la economía es "cosa de expertos" y técnicos se va generando el clima de conformismo social sobre las políticas económicas que permite que se lleven a cabo sin grandes dificultades las medidas vergonzosas que se están aplicando.

El principal y hasta ahora exitoso empeño de banqueros y grandes patronales es el de producir el suficiente consenso para que nadie ponga en cuestión lo que a ellos les conviene. Eso es lo que les da la seguridad y convicción de la que Carlos Menem hacía gala en Argentina cuando permitía, como lo están permitiendo ahora los gobiernos europeos, que los bancos robaran a manos llenas a los ciudadanos: “pueden hacer mil marchas, mil huelgas, nada cambiará".

Es más o menos lo que ahora piensan y dicen en Europa, hasta que los ciudadanos se harten y hagan frente a esta infamia.

Juan Torres López

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9 Agosto 2010

España federal, España plural

La diversidad cultural, lingüística, territorial, paisajística… es la gran riqueza de España. La unión de las distintas comunidades autónomas por unos principios democráticos es su fuerza. Imponer la unión por la fuerza la debilita y amenaza resquebrajarse. Si no la quieren rota, quiéranla plural. Los tiempos del dominio centralista, mandando unos pocos y todos los demás resignados y obedientes, han concluido. La Constitución debe respetarse. Pero debe actualizarse. Fue fruto de un sabio compromiso en el que algunos mostraron un gran desprendimiento. Ahora no debe conservarse invariable a capa y espada… precisamente por quienes menos se adhirieron entonces a los acuerdos de autonomía para una mejor unión política, y aceptar así tantas cosas que tuvieron que aceptarse. Lo que se pretendía era poner fin a un Estado centralista unido por la fuerza y no por la voluntad de sus pueblos.

Si hubiera podido, hubiera participado en las manifestaciones del pasado día 10 de julio en Catalunya. De todas formas, mi espíritu se hallaba entre los centenares de miles de personas que acudieron a decir que no a quienes pretenden el peor de los nacionalismos, que es el centralismo uniformizador y gregarista.

En los países federales, una Nación consta de múltiples estados. Un Estado puede constar de múltiples naciones, territorios… En Estados Unidos, como su nombre indica, 51 estados forman la Nación norteamericana. ¿Por qué el Estado español no puede hallarse integrado por diversas comunidades autónomas como el País Vasco, el Reino de Navarra o la Nación catalana (sin necesidad de embozarse en el preámbulo)? Se quiere abarcar todo: Estado y Nación.

Si “no hay otra Nación que la española”, ¿no podrá haber otra “patria” que la española? ¿Deberán los asturianos dejar de cantar su mundialmente famosa Asturias, patria querida? ¿y los navarros dejarán de ser “Reino”… porque no hay otro Reino que España?
El Tribunal Constitucional (TC), después de cuatro largos años, con un Estatut cuya aplicación durante este periodo ha demostrado que España ni se rompe ni se separa, ha hecho pública –con grandes dificultades, como corresponde a su aberrante y periclitada composición– una sentencia con interpretaciones que permiten, a su vez, distintas interpretaciones.

La primera es que muchas de las cosas que prohíbe o restringe pueden resolverse legalmente por otros caminos. La segunda es que el TC no debe volver a actuar después de que una ley haya sido sancionada (siguiendo escrupulosamente los procedimientos establecidos) por el Parlamento, por las Cortes Generales y por el pueblo. La tercera es que la Constitución debería actualizarse de tal modo que, quizás, el TC no fuera necesario. La cuarta es que el recurso al TC de toda decisión parlamentaria que no conviene a un partido político, para intentar ganar así lo que se ha perdido democráticamente, debería reducirse a casos excepcionales. La quinta es que lo que debe reformarse no es el Estatut sino, seguramente, la Constitución.

Sí: estuve presente en espíritu en la manifestación de Catalunya. Para demostrar mi adhesión al Estado plural, a la España diversa, a la España federal. Y que conste que no estoy al lado de los que ahora, aprovechando las turbulencias del momento, expresan delirios soberanistas. Ahora precisamente, cuando la unión de las culturas es más importante y apremiante para los cambios radicales que la gobernación del mundo requiere. Ahora, cuando la ciudadanía local, bien arraigada, debe ser al mismo tiempo ciudadanía mundial activa.

Yo no iré nunca al lado de los que ambicionan a contracorriente, a contra-solidaridad planetaria, sacar votos aislacionistas de una Catalunya lógicamente disconforme que reclama soluciones y no mayores problemas.

Tampoco iré al lado de quienes miran ahora –como siempre– a otro lado, pero recurrieron el Estatut y recogieron cuatro millones de firmas contra la “patria del meu cor”.
Unos y otros, deberían levantar la visera y mirar hacia delante. Hacia lo que interesa realmente a Catalunya, a España, a Europa, al mundo. Están enfrascados en las próximas elecciones. Unos y otros –los independentistas y quienes han realizado tantas afrentas a Catalunya– son, a mi entender, irresponsables e incapaces para construir este futuro distinto que anhelamos.
Por favor, no inventen ahora el “enemigo”. No provoquen actitudes que son luego indebidamente juzgadas con severidad. A quienes deberían juzgar es a quienes incitaron, a quienes quieren seguir ahormando el futuro de los países con las pautas autoritarias y hegemónicas del pasado.

Tenemos que ir al fondo de las cuestiones y, en estos comienzos de siglo y de milenio, promover, a través de democracias auténticas en las que el poder realmente “emane del pueblo”, los cambios radicales que son exigibles.

Ahora es posible, gracias a la moderna tecnología de la comunicación, la participación no presencial. Ahora son posibles transformaciones de hondo calado si somos capaces de expresarnos y de escuchar. De dialogar, dejando que todos manifiesten sus puntos de vista, incluidos los diametralmente opuestos a los propios. Sin imposiciones, sin violencia, sin amenazas.

Una parte considerable de Catalunya ha hablado. ¡Escuchémosla! De la fuerza a la palabra, no me canso de repetirlo, es la gran transición. España, Estado plural. España, Nación de naciones. España federal.

Federico Mayor Zaragoza es presidente de la Fundación Cultura de Paz

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10 Marzo 2010

Luchemos por un final feliz

"Capitalismo: una historia de Amor" de Michael Moore

Michael Moore es de sobra conocido por todos nosotros, su carrera empezó en el documental "Roger y yo" que trataba sobre el desmantelamiento de la industria automovilística en EE.UU. Moore fue un joven que tuvo el coraje y la valía para llevar a las pantallas del cine el drama de una familia obrera de EE.UU. Veinte años después, el discurso del cineasta se ha radicalizado, baste leer a los críticos de cine de los grandes medios a los que ya no les "hace gracia" los documentales de Moore. ¿El motivo? El documentalista no se esta limitando a denunciar las injusticias "del sistema", ha ido más allá. En primer lugar, "el sistema " ya tiene nombre: capitalismo. Moore no sólo es un notario de efectos desastrosos de nuestro sistema económico sino que incorpora a sus obras un análisis sobre las causas de las injusticias sociales. Y, para disgusto de aquellos que se definen de "izquierda moderada", propone soluciones.

Repasemos con detalle las "acusaciones" contra el último documental de Moore. La ciudadanía se encuentra bombardeada continuamente con supuesta información que relacionan todos los males de Cuba con el socialism pero ninguno de estos analistas relacionan el paro, la miseria, los desahucios, la falta de asistencia médica con el capitalismo. El aparato transmisor de ideología evita siempre y en todo caso este término. La élite dominante acogió con entusiasmo la teoría del "Fin de la historia" de Fukuyama, según esta tesis la humanidad había finalizado su "iter" histórico, con la consecuencia de que ya no se puede hablar de clases sociales, izquierda y derecha o capitalismo y socialismo. Lo cierto es que el capital ha tenido éxito y muchos son los trabajadores que rechazan las anteriores distinciones definiéndose como "clase media" y "apolítico" aún en situaciones de paro laboral y quiebra económica. Pues bien, el filme de Michael Moore puede servir para poner nombre y apellidos al sistema económico y a los especuladores que han causado la ruina de muchas familias.

"Capitalismo, una historia de amor" llega a ser abrumador en cuando a los datos que ofrece al espectador sobre las causas del crack financiero, no limitándose a los más inmediatos sino que contextualiza históricamente la situación actual del capitalismo norteamericano. Desde luego, no sería necesario visionar el documental para tener el convencimiento que lo que causó la crisis no fueron los salarios de los trabajadores, la rigidez del mercado laboral o las pensiones. Michael Moore nos muestra como la cúpula de "Wall Street" consiguió desregular los mercados financieros para tener plena libertad en sus operaciones especulativas y como esta élite financiera ejerce el poder real sobre el poder político. Y en este punto, Michael Moore, llega a las mismas conclusiones que Carlos Fernández Liría y Luis Alegre (a los que no creo que haya leido), estableciendo que el capitalismo es totalmente incompatible con la democracia. ¿Alguien puede defender en la coyuntura histórica que vivimos que el poder político no está supeditado al económico? Un ejemplo esclarecedor es la campaña especulativa del capital financiero contra los gobiernos de España y Grecia. El gobierno español tuvo que cambiar su línea política recortando derechos sociales y gasto público, explicando estos plantes a los inversores antes que al parlamento o el pueblo español.

Cuando un cineasta es así de comprometido con los más desfavorecidos es lapidado mediaticamente sin compasión, como al actor Willy Toledo. Pero, además, si el director propone alternativas, tales como constitución de cooperativas, ocupación de fábricas, oposición a las privatizaciones de servicios públicos, se le sataniza directamente, aplicándole los tópicos sin contenidos a los que estamos habituados: radical, dogmático, trasnochado...

Aún así, teniendo en cuenta la situación coyuntural de la izquierda transformadora en EEUU y Europa: acoso mediático, judicial, debilidad política y sindical, lo más valioso del documental es el llamamiento a organizarnos. No se me ocurre un final mejor.

Carlos Martínez.info

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26 Noviembre 2008

Papá estado que estás en los cielos

 

Especulando en el sistema solidario mundial.

 

Venga a nosotros tu reino.

 

Fue expulsado del estado español. Lo multaron con 3.240 euros. El “crimen” de este senegalés: vender 45 DVD de películas y 147 CD de música. Falsificados todos. Sentencia de un tribunal de Granada. El pasado enero. No fue a prisión. Pero por no tener permiso de residencia.

Mientras, la aseguradora AIG se fue arruinando. En Estados Unidos. Sus ejecutivos derrocharon miles de dólares. En lujos y placer. Directivos de Freddie Mac. Otra empresa quebrada. Cabildearon a consultores republicanos. Querían frenar una propuesta de ley. Una que imponía mecanismos de supervisión a sus “negocios”. No tiene permiso de residencia. El senegalés. Los encorbatados sí. La justicia está enladrillada, ¿quién la desenladrillará? el desenladrillador que la desenladrille, buen desenladrillador será.

 

Perdona nuestras deudas.

 

El plan de rescate de algunos países de la UE sobrepasa los 2,39 billones de dólares (1,9 billones de euros). Con ese capital y si es necesario, los estados podrán comprar participaciones en bancos, garantizar los préstamos entre las entidades y adquirir activos. En la otra orilla del charco, el plan de rescate presentado por George Bush alcanzaría la cifra de 700.000 millones de dólares. Sin embargo, el gobierno norteamericano ya ha invertido 765.000 millones de dólares distribuidos de la siguiente forma: 150.000 en devolución de impuestos para fomentar el consumo, 300.000 para créditos hipotecarios blandos, 200.000 en la quiebra de las agencias hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac, y 115.000 en la nacionalización de ciertas empresas como la aseguradora AIG, que supuestamente serán recuperados con la venta de sus activos.

Dinero utilizado en USA para afrontar la crisis: 765.000 millones de dólares. Dinero público para futuros rescates en USA: 700.000 millones de dólares. Dinero público para futuros rescates en la UE: 2,39 billones de dólares. Total: 3,85 billones de dólares.

 

Así como nosotros perdonamos a nuestros deudores.

 

La cifra total del que podría ser el mayor robo de la historia jamás contado, equivale a la suma del PIB de la India y Turquía en 2007. Multiplica por dos al de Brasil y al de África. Por tres al de México, España o Italia. Por siete al de Argentina. Por diez al de Uruguay.

La deuda externa de los países del sur (mal nombrados subdesarrollados) era de 2,5 billones de dólares a inicios de este milenio. Si el capital dispuesto para salvar bancos, se destinara a salvar países, seguirían sobrando 1,35 billones. En junio de 2005, el G-8 anunciaba una reducción de la deuda para cerca de 40 países fuertemente endeudados, por un monto de 55.000 millones de dólares. Un pequeño frasco de pomada, si se compara con las costosas y enmarañadas operaciones quirúrgicas realizadas al sistema financiero.

1400 millones de personas viven en la extrema pobreza y según la FAO, 923 millones sufren hambre en el mundo (75 más que el año pasado). Para erradicarla, el director de dicho organismo reconoció que hacen falta 30.000 millones de dólares anuales. Sólo logró recaudar 7.500 para cuatro años, arriesgando de esta manera uno de los objetivos del milenio. Comprar comida hasta el 2015 (en los mismos países afectados y no los excedentes de USA), costaría 240.000 millones de dólares (30.000 X 8 años). Seguirían quedando 1,11 billones.

La Ayuda Oficial al Desarrollo del Gobierno Bush sumó 27.500 millones de dólares en 2005. Un 2% de lo empleado en sus planes de salvamento. Todos los países ricos ofrecieron cerca de 100.000 millones de dólares en 2007, pero según la ONU harían falta 18.000 millones más. Se podría abonar dicho incremento en los próximos 10 años -180.000 millones- sin exigir cambios en las políticas internas y se dispondrían aún de 930.000 millones.

Uno de los objetivos del milenio establece que todos los escolares del mundo deben acabar el ciclo de primaria en el año 2015 ¿Una fantasía? Según la Alianza Española Contra la Pobreza, esta meta no se alcanzará en la fecha estipulada. 75 millones de niños y niñas no están escolarizados, gracias en parte a que sus estados gastan más dinero en la deuda externa que en formación. Según dicha Alianza, en el año 2006 los países con rentas bajas recibieron 5.000 millones de dólares de ayuda directa para educación. No obstante, harían falta 6.000 millones más para completar el objetivo. Si se garantizaran hasta el 2015, se precisarían 48.000 millones de dólares (6.000 X 8 años). Restarían 882.000 millones.

2.400 millones de personas no tienen acceso a saneamiento adecuado y más de 1.000 carecen de agua potable. 2 millones de niños y niñas mueren al año por enfermedades que se propagan por el agua sucia y/o instalaciones sanitarias inadecuadas. La ONU calculó en 2001 que se necesitarían 23.000 millones de dólares anuales para proporcionar agua potable y saneamiento a todos los habitantes del planeta, cumpliendo de esta manera otro objetivo del milenio en 2015. Una vez más la estimación no se alcanzaba ya que se dirigían 16.000 millones. Asignar los 7.000 millones anuales que faltan significaría un total de 98.000 millones de dólares (7.000 X 14 años). Todavía constarían 784.000 millones de dólares.

A nivel mundial, en el año 2006 morían 72 niños y niñas menores de 5 años por cada 1.000 nacimientos vivos y entre los años 1990 y 2005, la mortalidad materna apenas disminuyó un 1%. Con estas cifras se está lejos de cumplir uno de los objetivos del milenio. En el mismo año y según la ONU, se canalizó la rácana cifra de 3.500 millones de dólares para mejorar la salud materna, neonatal e infantil. Harían falta 7.000 millones más al año, es decir, 56.000 millones de dólares para los próximos 8. En la alcancía aún repiquetearían 728.000 millones.

Decenas de millones de personas fallecen al año por SIDA, tuberculosis, malaria y otras enfermedades. En 2006 se estimó que la cifra para lograr conseguir el objetivo del milenio en cuanto a la reducción de la mortalidad por estas y otras patologías, debería ser de 20.000 millones de dólares. Huelga decir que no se ha logrado reunir dicha suma. Si se tomara como referencia y se abonara hasta el año 2015, se necesitarían 200.000 millones de dólares (20.000 X 10 años). Aún existirían 528.000 millones para seguir cambiando el mundo.

10 millones de jóvenes mueren al año de neumonía, sarampión y tétanos, según Save The Children. El tratamiento por persona en cada una de estas tres enfermedades costaría 30 céntimos de euro, 15 y 40 respectivamente. Aplicar todos los tratamientos supondría un monto total de 10 millones de dólares. A dólar por niño. Calderilla. Vergonzoso.

A modo general, para avanzar en la consecución de los objetivos del milenio harían falta 150.000 millones de dólares anuales hasta 2010. En septiembre de 2008, en un encuentro celebrado por la ONU en Nueva York, los países desarrollados sólo lograron aportar 16.000 millones. Una broma de mal gusto si se compara con las ingentes cantidades aportadas para lubricar el sistema bancario mundial.

En la Cumbre del Milenio del 2000, se constituyeron una serie de metas a cumplir en el año 2015. Se denominaron objetivos del milenio y la mayoría se han relatado en este artículo. Posiblemente serían accesibles e incluso se podría aspirar a mucho más, si se empleara de una forma más altruista el dinero público disponible para salvar a bancos corruptos. Probablemente seguiría sobrando dinero que se podría destinar a otros fines. Por ejemplo, para reducir el analfabetismo a la mitad, que según la UNESCO, afectaba a 700 millones de personas en 2005. Dicho objetivo se fijó en el Foro de Dakar y requeriría 26.000 millones de dólares.

 

No nos dejes caer en la tentación.

 

El 27 de octubre, rebelion.org publicaba un amplio artículo de Éric Toussaint, sobre las causas de la crisis alimentaria. El autor narraba como el banco belga KBC, inició una campaña publicitaria para animar a la ciudadanía a invertir en seis alimentos básicos. Sus anuncios proclamaban sin pudor alguno: “¡Sacad ventaja del alza de precios de los productos alimentarios!”. Según Toussaint, la publicidad presentaba como una “oportunidad” la “penuria de agua y de tierras agrícolas explotables”, que deriva en “una escasez y una consecuente alza de precios de los productos alimentarios básicos”.

Casual y paradójicamente, ese mismo día, los medios de comunicación informaban en sus páginas de economía que el gobierno belga había decidido inyectar 3.500 millones de euros al KBC. ¿Servirá el capital público para promover y agudizar el hambre a través de la especulación criminal de los terroristas de guante blanco? Y la gran duda que me acongoja tras escribir este artículo ¿Podrá pagar la comida el senegalés expulsado por vender DVD piratas?

 

LQSomos. Vicent Boix. Noviembre de 2008

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11 Noviembre 2008

¿NUEVO CAPITALISMO?

La crisis financiera esta de nuevo aquí destrozando nuestras economías, golpeando nuestras vidas. En la última década sus sacudidas han sido cada vez más frecuentes y dramáticas. Asia Oriental, Argentina, Turquía, Brasil, Rusia, la hecatombe de la Nueva Economía, prueban que no se trata de accidentes fortuitos de coyuntura que transcurren en la superficie de la vida económica, sino que están inscritos en el corazón mismo del sistema.

Esas rupturas que han acabado produciendo una funesta contracción de la vida económica actual, con el aumento del desempleo y la generalización de la desigualdad, señalan la quiebra del capitalismo financiero y significan la definitiva anquilosis del orden económico mundial en que vivimos. Hay pues que transformarlo radicalmente.

En la entrevista con el Presidente Bush, Durao Barroso, Presidente de la Comisión Europea, ha declarado que la presente crisis debe conducir a "un nuevo orden económico mundial", lo que es aceptable, si éste nuevo orden se orienta por los principios democráticos –que nunca debieron abandonarse – de la justicia, libertad, igualdad y solidaridad.

Las "leyes del mercado" han conducido a una situación caótica que ha requerido un "rescate" de miles de millones de dólares, de tal modo que, como se ha resumido acertadamente, "se han privatizado las ganancias y se han socializado las pérdidas". Han encontrado ayuda para los culpables y no para las víctimas. Es una ocasión histórica única para redefinir el sistema económico mundial en favor de la justicia social.

No había dinero para los fondos del Sida, ni de la alimentación mundial… y ahora ha resultado que, en un auténtico torrente financiero, sí que había fondos para no acabar de hundirse los mismos que, favoreciendo excesivamente las burbujas informáticas y de la construcción, han hundido el andamiaje económico mundial de la "globalización".

Por eso es totalmente desacertado que el Presidente Sarkozy haya hablado de realizar todos estos esfuerzos con cargo a los contribuyentes "para un nuevo capitalismo"!... y que el Presidente Bush, como era de esperar en él, haya añadido que debe salvaguardarse "la libertad de mercado" (¡sin que desaparezcan los subsidios agrícolas!)…

No: ahora debemos ser "rescatados" los ciudadanos, favoreciendo con rapidez y valentía la transición desde una economía de guerra a una economía de desarrollo global, en que esa vergüenza colectiva de inversión en armas de 3 mil millones de dólares al día, al tiempo que mueren de hambre más de 60 mil personas, sea superada. Una economía de desarrollo que elimine la abusiva explotación de los recursos naturales que tiene lugar en la actualidad (petróleo, gas, minerales, coltán…) y se apliquen normas vigiladas por unas Naciones Unidas refundadas -que incluyan al fondo Monetario Internacional, al Banco Mundial "para la reconstrucción y el desarrollo" y a la Organización Mundial del Comercio, que no sea un club privado de naciones, sino una institución de la ONU- que dispongan de los medios personales, humanos y técnicos necesarios para ejercer su autoridad jurídica y ética eficazmente.

Inversiones en energías renovables, en la producción de alimentos (agricultura y acuicultura), en la obtención y conducción de agua, en salud, educación, vivienda,… para que el "nuevo orden económico" sea, por fín, democrático y beneficie a la gente. ¡El engaño de la globalización y de la economía de mercado debe terminarse! La sociedad civil ya no será espectador resignado y, si es preciso, pondrá de manifiesto todo el poder ciudadano que hoy, con las modernas tecnologías de la comunicación, posee.

¿"Nuevo capitalismo"?. No!

Ha llegado el momento del cambio a escala pública e individual. Ha llegado el momento de la justicia.

Federico Mayor Zaragoza, Francisco Altemir, José Saramago, Roberto Savio, Mario Soares y José Vidal Beneyto
Observatorio Internacional de la crisis

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6 Noviembre 2008

Buenos días, Obamérica

Cambio, cambio, ¿cambio?

 

El lobo también vivirá con el cordero, y el leopardo se acostará con el niño: y la ternera y el joven león y el cebón juntos; y un pequeño niño los guiará.

 

La obra profética y cómica del gran autor satírico estadounidense George Schuyler, “Black No More.”, trata de un científico llamado doctor Crookmore que desarrolla una fórmula que convierte negros en blancos (me pregunto cómo Schuyler trataría la actual bobada rentable del ADN de vuelta-a-África). Como resultado de un país totalmente blanco, las organizaciones de Derechos Cívicos se quedan sin negocios, e incluso el último bastión, el personaje basado en el nacionalista negro Marcus Garvey, termina por probar parte de la solución del doctor Crookmore. ¿Pasaría algo semejante cuando Barack Obama llegue a presidente? Un país en el que no existen divisiones sociales y el problema de la raza se desactiva.

El líder de la NAACP [Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color] dice que el trabajo de la organización continuará incluso después de una victoria de Obama. ¿Por qué? ¿No sería mejor que la NAACP cerrara sus puertas como ha sugerido el principal intelectual conservador del cable, Tucker Carlson? ¿Que subastara sus propiedades y se sumara a la fiebre pos-racial? En su “”The New Black Aesthetic,” (1989,) el autor Trey Ellis anunció la llegada de una generación de afro-estadounidenses que colocaría el tema de la raza en segundo plano, a diferencia de nosotros “cascarriabas” y “chalados,” que llegamos a la mayoría de edad en los años sesenta y que seguimos comportándonos como esos soldados japoneses que no se dieron cuenta de que la guerra había terminado. “Los nuevos intelectuales negros” fueron incluso elogiados por Robert Boynton en un ensayo que apareció en Atlantic Monthly (Marzo, 1995:53-69.)

Para mucha gente, el sueño de Martin Luther King se ha realizado. Dijo: “Yo tengo un sueño que un día cada valle será exaltado, cada colina y montaña será bajada, los sitios escarpados serán aplanados y los sitios sinuosos serán enderezados, y que la gloria del Señor será revelada, y toda la carne la verá al unísono.” Obviamente yo y mis amigos de más de sesenta años todavía persistimos en esos sitios escarpados y nos negamos a procesar la luz del sol que está a disposición de todos los demás. Gente como nosotros tendrá que adaptarse a este EE.UU. pos-racial parecido a un cuadro de Edward Hicks. ¿Un sitio en el que los negros han hallado la Tierra Prometida?

¿Qué aspecto tiene esa tierra promedia? ¿Esta Obamérica? Poco después de que Obama preste juramento, la policía, en lugar de someter a negros y latinos a caprichosas detenciones en el tráfico, sólo los detendrá para ofrecerles entradas gratuitas al baile de la policía. En todo el país, se dirigirán a negros y latinos llamándolos señor y señora. Se acabará el problema de las prisiones abarrotadas, porque todos los negros y latinos que han sido enviados a ellas como resultado de la mala conducta de la fiscalía y de la policía – probablemente la mitad – serán liberados. Y todos esos policías que han asesinado a negros indefensos sólo para ser absueltos por jurados compuestos sólo por blancos, serán procesados de nuevo. Los negros tendrán la libertad de comprar en las grandes tiendas sin ser vigilados.

En los medios, todos los periodistas negros, latinos, estadounidenses nativos y estadounidenses de origen asiático, a los que, según el observador de los medios del Maynard Institute, Richard Prince, se les está “mostrando la puerta,” serán re-contratados. Los medios progresistas invertirán tanto tiempo en las torturas de sospechosos negros en Chicago, Nueva York y Los Ángeles, como lo hacen con las torturas en Guantánamo. Los negros serán liberados de ser vistos exclusivamente en las páginas de crímenes, entretenimiento y deportes y aparecerán en otras secciones: En secciones más cerebrales como de ciencia, ingeniería, astronomía. Jonathan Klein y otros productores del cable dejarán de administrar la opinión negra para que no enajene a su audiencia blanca y se otorgará tiempo en el aire a voces diferentes que las de los corresponsales negros de la iglesia del reverendo Moon. La negadora del calentamiento global Michelle Bernard, será reemplazada por Jill Nelson.

Jesse Jackson será nombrado escritor principal de editoriales en The Wall Street Journal, y Al Sharpton se hará cargo de The National Review. Rush Limbaugh inaugurará una serie llamada “Grandes inventores afro-estadounidenses.” Spike Lee será invitado a dirigir Columbia Pictures y Amy Goodman se hará cargo de NBC. La Sociedad de la Prensa de EE.UU. se disculpará por los linchamientos y los disturbios civiles causados por medios de información inflamatorios durante los últimos cien años o algo así. Rupert Murdoch, sofocado, leerá la declaración en nombre de sus colegas.

En una emotiva conferencia de prensa, John McWhorter, Ward Connerly y Shelby Steele admitirán que han sido instrumentos del movimiento eugenésico y donarán para becas para estudiantes negros y latinos todos los millones que han recibido de organizaciones de extrema derecha. Los negros tendrán tanto acceso a buena educación, como los miembros de al-Qaeda y del gobierno de Sadam que estudiaron en EE.UU. Esto terminará con la política de tú los educas y nosotros los combatimos.

Gertrude Himmlefarb y Lynne Cheney insistirán en que las obras de latinos, negros y estadounidenses nativos sean agregadas al canon. Cornel West co-presentará un show con el doctor Phil. The New York Review of Books terminará con su política de sólo para blancos, y comenzará a parecerse a EE.UU. Phillip Roth admitirá que todas sus novelas son autobiográficas. Varios destacados expresionistas abstractos confesarán que no saben dibujar.

Todos los negros y latinos que han sido expulsados de Nueva York, Oakland y San Francisco, como resultado de las políticas de limpieza étnica propugnadas por Jerry Brown, Giuliani y Newsom, serán invitados a retornar. Los bancos que apuntaron con préstamos hipotecarios tóxicos a negros y latinos, que habrían sido calificados como aptos para préstamos convencionales si hubieran sido blancos, paralizarán el proceso de ejecución hipotecaria y renegociarán esos préstamos. Los directores ejecutivos de Wall Street renunciarán a sus bonificaciones y a sus paracaídas dorados. Las conferencias de ventas tendrán lugar en el Day’s Inn. En “K street” pondrán letreros “Se arrienda”. El Instituto de la Empresa Estadounidense cerrará sus puertas.

La derecha dejará de utilizar frases gastadas como “corrección política,” “victimización” y contratará a Sean “Puffy” Combs para que les suministre un poco de lenguaje hip.

Un gobierno de Obama lanzará la doctrina Obama, que propugnará la agresión amistosa y la diplomacia blanda en África, Asia, Oriente Próximo y otros sitios globales en los que las fuerzas estadounidenses están matando gente. Esos lugares problemáticos serán inundados de artistas, escritores, bailarines y músicos, ingenieros, doctores, y de gente que habla sus idiomas.

A los estudiantes estadounidenses se les exigirá que aprendan un lenguaje asiático y africano así como uno occidental. Llamará a terminar con la guerra desde el aire para que esas fuerzas por lo menos miren a sus víctimas a los ojos antes de asesinarlas. Nunca más aviones teledirigidos. Misiles. Miembros del Estado Mayor Conjunto se dirigirán a él como Mister President, en privado y en público. La Casa Blanca, por la que deambulan las almas en pena de los combatientes contra los indios y dueños de esclavos, y simpatizantes del Ku Klux Klan, como Woodrow Wilson, que otrora gobernaron desde allí, será demolida y la familia del presidente residirá en un condominio en St. Louis mientras el país busca un nuevo comienzo. Cindy McCain venderá su vestuario y donará los ingresos para reconstruir el distrito 9 de Nueva Orleans. Cada traje que se pone en un día dado ayudará a reconstruir una manzana. John McCain reconocerá a los miembros negros de su familia, que ha despreciado hasta ahora. El crítico de Obama, gobernador Schwarzenegger, será uno de los que desean éxito al nuevo presidente. Para mejorar su condición física le enviará parte de los esteroides de su despensa privada. Y, a propósito, ¿no empieza por casa la tarea de ponerle un poco de carne a los huesos de alguien?

Un gran paso hacia un EE.UU. verde sería devolver las tierras que fueron robadas a los estadounidenses nativos. (El sudoeste será devuelto a México).

Como un gesto en esta nueva Era de Buenos Sentimientos, George Bush, Condi Rice, Henry Kissinger, Dick Cheney, Judith Miller, Osama Bin Laden y Jonathan Klein se entregarán al Tribunal de La Haya.

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Ishmael Reed es editor de Konch. Su nuevo libro: “"Mixing It Up, Taking On The Media Bullies" fue publicado por De Capo.

Original en Ingles

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

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17 Octubre 2008

Crimen (financiero) contra la humanidad

La historia es conocida, y, en aquellos tiempos antiguos en que la escuela se proclamaba educadora perfecta, se le enseñaba a los niños como ejemplo de la modestia y la discreción que siempre deberían acompañarnos cuando el demonio nos tentara para opinar sobre lo que no conocemos o conocemos poco y mal. Apeles podía consentir que el zapatero le apuntase un error en el calzado de la figura que había pintado, por aquello de que los zapatos eran su oficio, pero que nunca se atreviera a dar su parecer sobre, por ejemplo, la anatomía de la rodilla. En suma, un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar. A primera vista, Apeles tenía razón, el maestre era él, el pintor era él, la autoridad era él, mientras que el zapatero sería llamado cuando de ponerle medias suelas a un par de botas se tratase. Realmente, ¿hasta dónde vamos a llegar si cualquier persona, incluso la más ignorante de todas, se permite opinar sobre lo que no sabe? Si no tiene los estudios necesarios es preferible que se calle y deje a los sabedores la responsabilidad de tomar las decisiones más convenientes (¿para quién?).

Sí, a primera vista Apeles tenía razón, pero solo a primera vista. El pintor de Felipe y de Alejandro de Macedonia, considerado un genio en su época, ignoró un aspecto importante de la cuestión: el zapatero tenía rodillas, luego, por definición, era competente en estas articulaciones, aunque fuera solo para quejarse, si ese era el caso, de los dolores que sentía. A estas alturas, el lector atento ya habrá entendido que no es de Apeles ni del zapatero de lo que se trata en estas líneas. Se trata, sí, de la gravísima crisis económica y financiera que está convulsionando el mundo, hasta el punto de que no podemos escapar a la angustiosa sensación de que llegamos al final de una época sin que se consiga vislumbrar qué y cómo será lo que venga a continuación, tras un tiempo intermedio, imposible de predecir antes de que se levanten las ruinas y se abran nuevos caminos. ¿Cómo lo hacemos? ¿Una leyenda antigua para explicar los desastres de hoy? ¿Por qué no? El zapatero somos nosotros, todos nosotros, que presenciamos, impotentes, el avance aplastante de los grandes potentados económicos y financieros, locos por conquistar más y más dinero, más y más poder, con todos los medios legales o ilegales a su alcance, limpios o sucios, normalizados o criminales.

¿Y Apeles? Apeles son, precisamente, los banqueros, los políticos, las aseguradoras, los grandes especuladores que, con la complicidad de los medios de comunicación social, respondieron en los últimos 30 años, cuando tímidamente protestábamos, con la soberbia de quien se considera poseedor de la última sabiduría; es decir, aunque la rodilla nos doliera, no se nos permitía hablar de ella, se nos ridiculizaba, nos señalaban como reos de condena pública. Era el tiempo del imperio absoluto del Mercado, esa entidad presuntamente auto reformable y auto regulable encargada por el inmutable destino de preparar y defender para siempre jamás nuestra felicidad personal y colectiva, aunque la realidad se encargase de desmentirlo cada hora que pasaba.

¿Y ahora? ¿Se van a acabar por fin los paraísos fiscales y las cuentas numeradas? ¿Será implacablemente investigado el origen de gigantescos depósitos bancarios, de ingenierías financieras claramente delictivas, de inversiones opacas que, en muchos casos, no son nada más que masivos lavados de dinero negro, de dinero del narcotráfico? Y ya que hablamos de delitos: ¿tendrán los ciudadanos comunes la satisfacción de ver juzgar y condenar a los responsables directos del terremoto que está sacudiendo nuestras casas, la vida de nuestras familias, o nuestro trabajo? ¿Quién resuelve el problema de los desempleados (no los he contado, pero no dudo de que ya son millones) víctimas del crash y qué desempleados seguirán, durante meses o años, malviviendo de míseros subsidios del Estado mientras los grandes ejecutivos y administradores de empresas deliberadamente conducidas a la quiebra gozan de millones y millones de dólares cubiertos por contratos blindados que las autoridades fiscales, pagadas con el dinero de los contribuyentes, fingen ignorar?

Y la complicidad activa de los gobiernos, ¿quién la demanda? Bush, ese producto maligno de la naturaleza en una de sus peores horas, dirá que su plan ha salvado (¿salvará?) la economía norteamericana, pero las preguntas a las que tendría que responder están en la mente de todos: ¿no sabía lo que pasaba en las lujosas salas de reunión en las que hasta el cine nos ha hecho entrar, y no solo entrar, sino asistir a la toma de decisiones criminales sancionadas por todos los códigos penales del mundo? ¿Para qué le sirven la CIA y el FBI, además de las decenas de otros organismos de seguridad nacional que proliferan en la mal llamada democracia norteamericana, esa donde un viajero, a su entrada en el país, tendrá que entregar a la policía de turno su ordenador para que este copie el respectivo disco duro? ¿No se ha dado cuenta el señor Bush que tenía al enemigo en casa, o, por el contrario, lo sabía y no le importó?

Lo que está pasando es, en todos los aspectos, un crimen contra la humanidad y desde esta perspectiva debe ser objeto de análisis, ya sea en los foros públicos o en las conciencias. No exagero. Crímenes contra la humanidad no son solo los genocidios, los etnocidios, los campos de muerte, las torturas, los asesinatos selectivos, las hambres deliberadamente provocadas, las contaminaciones masivas, las humillaciones como método represivo de la identidad de las víctimas. Crimen contra la humanidad es el que los poderes financieros y económicos de Estados Unidos, con la complicidad efectiva o tácita de su gobierno, fríamente han perpetrado contra millones de personas en todo el mundo, amenazadas de perder el dinero que les queda después de, en muchísimos casos (no dudo de que sean millones), haber perdido su única y cuántas veces escasa fuente de rendimiento, es decir, su trabajo.

Los criminales son conocidos, tienen nombre y apellidos, se trasladan en limusinas cuando van a jugar al golf, y tan seguros están de sí mismos que ni siquiera piensan en esconderse. Son fáciles de sorprender. ¿Quién se atreve a llevar a este gang ante los tribunales? Todos le quedaríamos agradecidos. Sería la señal de que no todo está perdido para las personas honestas.

José Saramago es Premio Nóbel de Literatura

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14 Octubre 2008

Hipocresía Capitalista

 

"Pero hay otros puntos de vista que no encontraremos en la tele o en los argumentos de los famosos tertulianos y líderes de opinión. Ninguno de ellos nos contó que el pasado 17 de septiembre la FAO (1) cifró la cantidad de dinero necesaria para salvar la vida de 900 millones de personas que mueren de hambre en el mundo en 30.000 millones de dólares, porque los medios estaban ocupados en hacernos creer que nuestra solución es que el gobierno estadounidense entregue 700.000 millones de dinero público a los bancos privados."

Juan Manuel Mancebo Fuertes

 

 

Según el Informe de Naciones Unidad para el Desarrollo Humano de 1998 (PNUD) bastarían 40.000 millones de dólares anuales, durante diez años, para dar educación básica, y garantizar la salud reproductiva de las mujeres, la nutrición básica, agua potable y saneamiento a todos los seres humanos.

400.000 millones para erradicar la pobreza en 10 años, esta cifra deberiamos grabarnosla en la piel a sangre y fuego para vergüenza propia y del sistema que intentamos salvar.

Mientras tanto....

La administración estadounidense va a dedicar 700.000 millones de dólares para salvar el culo de sus banqueros…

Europa va a dedicar 1.700.000 millones de Euros para salvar el culo de sus banqueros…

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