¿Cuánto dióxido de carbono emiten las desalinizadoras?
El Conseller de Territorio y Vivienda del Gobierno valenciano, Rafael Blasco, aseguró que el Plan de Desalinizadoras del Ministerio de Medio Ambiente “supondrá un incremento de 4 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera al año, lo que resulta totalmente incompatible con el Protocolo de Kioto”. “Las industrias eléctricas no solo no podrán cumplir con la reducción de un 3% que les impone el Gobierno del PSOE, sino que aumentarán su volumen de emisiones en un 5% cuando empiecen a funcionar las nuevas desalinizadoras”, especificó el conseller un exmarxista-leninista-pensamiento de Mao Zedong (otro amante de los trasvases). “Si se realiza un segundo plan de desalinizadoras para cubrir las necesidades de agua de la Comunidad Valenciana, Murcia y Almería, fijadas en 1.000 hectómetros cúbicos, la emisión de CO2 aumentaría hasta los 5,5 millones de toneladas”, según Blasco. Pero según la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), vinculada al PP, la producción de 600 hectómetros cúbicos de agua por desalinización supondría un consumo energético de 2.400 gigavatios hora (GWh), “lo que produciría un aumento del dióxido de carbono (CO2) vertido a la atmósfera”. El informe señala que las desalinizadoras “contribuirían a incrementar el efecto invernadero con 2,4 millones de toneladas de CO2”. Según otro informe del Instituto Universitario de Geografía de Alicante, entidad al servicio de la agitación del nacionalismo hidráulico valenciano, “supondría incrementar en 3,2 millones de toneladas la emisión de CO2, lo que alejaría aún más a España de cumplir con el protocolo de Kioto, que estableció para nuestro país el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero un 15% por debajo de los niveles de 1990”. ¿En qué quedamos? ¿Son 2,4 millones, 3,2 millones, 4 millones o 5,5 millones de toneladas de CO2? Según el ministerio de Medio Ambiente y nuestros propios cálculos, esas emisiones quedarán reducidas, en el peor de los casos, a 873.000 toneladas de CO2 de las desalinizadoras y 998.500 toneladas de CO2 si se incluye también el bombeo, apenas el 0,25% de las emisiones actuales en España de gases de invernadero, dado que actualmente se emiten 402 gramos de CO2 por kWh, con el “mix” de generación actual. Si se instalan 1.000 MW eólicos adicionales, para compensar el consumo eléctrico de las desalinizadoras y el bombeo, las emisiones de gases de invernadero serán nulas. De hecho, el Plan de Energías Renovables ha elevado las previsiones de eólica para el año 2011 de 13.000 MW a 20.000 MW, en función de los estudios de la integración en la red eléctrica de distribución. El trasvase del Ebro habría emitido 1.376.000 toneladas de dióxido de carbono, bastante más que las desalinizadoras. Los análisis de FAES-PP, como los realizados por los gobiernos autonómicos valenciano y murciano, pretenden cuestionar al “corazón” de dos políticas claves del Ministerio de Medio Ambiente, pero a partir de datos cuanto menos discutibles, y probablemente erróneos. Curioso que el PP haga estos análisis, cuando en los ocho años de gobierno hubo un gran aumento de las emisiones de CO2 en España, nada menos que un 36%. ¡Y ahora les preocupa el 0,2%! El abandono del trasvase del Ebro fue la alternativa más sensata, y las desalinizadoras proporcionarán agua de mayor calidad, más barata, con mayor seguridad y mucho antes que con el trasvase del Ebro.
José Santamarta es director de la edición española de la revista World Watch






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