Publicidad:
La Coctelera

SIN PELOS EN LA LENGUA

7 Febrero 2006

Charnegos a gogó

Lo peor de la indiscreción es que convierte los instintos básicos en patrimonio colectivo, y es entonces cuando recordamos esa máxima que asegura que nadie sobrevive a una cámara oculta. Que se lo digan a Jordi Sevilla, cuya cara de empollón dando lecciones de estrategia electoral pasará a los anales de la literatura de humor: nunca nadie hizo tanto el ganso creyendo que hacía el sabio.
Sin embargo, y antes de bajar hasta la alta oratoria del ministro, una enmienda a la totalidad: ¿es lícito convertir una conversación privada en información? Sevilla no sabía que era grabado, y después de decir todo lo que pensamos, que si parece un aprendiz, que si estaba en un acto público, etcétera, lo cierto es que esa grabación parte de la conculcación de un derecho fundamental, el derecho a la intimidad. No vale criticar a las cámaras ocultas cuando son el altavoz de las miserias de los famosos y no hacerlo cuando transmiten las miserias dialécticas de los ministros. Entre una cámara oculta de un programa rosa y un micrófono oculto de un telenoticias no hay otra diferencia que la que queremos ver para adormecer a la conciencia. Deontología periodística en mano, esto no se aguanta.

Pero, en fin, como formo parte del colectivo humano más grande del mundo, el de los chafarderos, y como parece que el Gran hermano ha llegado a la política, no dejaré pasar esta envidiable oportunidad de comentar una jugada que evidencia dos cuestiones de fondo: que la agenda electoral del PSC la decide el PSOE (o eso cree), y que determinados prejuicios no están superados, ni allí donde hacen bandera de haberlos superado. El término usado por Sevilla fue charnego, colorista vocablo de innoble intención que había sido de uso corriente en las Catalunyes de hace décadas. No miento si digo que la primera sorpresa la produce la antigüedad del concepto, ya que hoy, en la Catalunya charnega, multicolor y multiusos, ese vocablo no lo usa casi nadie. O Sevilla hace mucho que no nos visita, entretenido en sus labores de ministro de lengua suelta, o hace mucho que no se revisita a sí mismo, lo cual explicaría lo caducado de su lenguaje. Por cierto, caducado y soez, aunque ello no es noticia.

DESDE los huevos de Trillo, pasando por la gramática de chinchón y chorizo de Corcuera, hace mucho que la política no es un territorio de semántica excelsa. Sin embargo, y más allá de la caducidad del término, lo que no parece caduco es el prejuicio que delata y, con él, el miedo electoral que provoca. Esto es lo que nos está diciendo Jordi Sevilla, a su manera tabernaria: que en el PSOE no creen que Catalunya haya llegado a la madurez social de tener un presidente de origen no catalán. Es decir, nos está diciendo que somos una sociedad inmadura, aún sometida al dictado de nuestros miedos y, ¡ay!, nuestros prejuicios.

Gracias a don Jordi, pues, ahora tenemos un dato que hubiéramos intuido, pero no certificado: que Montilla no sería candidato, no porque no tuviera los méritos, sino porque acumula el insalvable demérito de no haber nacido en Catalunya. Es decir, en el PSOE, que es donde Sevilla dice que deciden estas cosas, no contemplan a Montilla como candidato porque aún no ha llegado el momento charnego catalán. Y aún sabemos algo más, también valioso: que en el PSOE no contemplan a Pasqual Maragall como candidato. ¡Cuánta información cabe en una lengua descontrolada y un micrófono despistado!

Bien, y ahora que lo sabemos, ¿qué hacemos con la información? ¿Sacamos a pasear nuestros apellidos charnegos para demostrar que somos una sociedad sin complejos? ¿Explicamos con quien estamos casados unos y otros? ¿Nos rasgamos las vestiduras, al estilo Francesc de Carreras, y hacemos demagogia con los apellidos de nuestros políticos? ¿Hacemos ver que no pasa nada y que sólo se trata de un calentón de Sevilla? Desde mi perspectiva, cualquiera de estas vías negaría la mayor, y la mayor es que es cierto. Que por muy estupendos que nos pongamos, y por mucho que consideremos a nuestros políticos charnegos como jugadores de primera, aún no los vemos jugando la Liga catalana en Primera División. Otra cosa es enviarlos a Madrid, que para ministros lavan tan limpio como cualquiera, pero la presidencial catalana pareciera exigir que no hubiera pecado de origen. Ésta es la baja idea que late en la alta indiscreción del ministro. Ya sé que lo negarán por activa y se escandalizarán por pasiva, ya sé que lo políticamente correcto es salir todos corriendo a la tribuna y mitinear en charnego, desde Carod-Rovira hasta Duran Lleida. Ya sé que todos pondremos cara de escándalo y, a micrófono cerrado, diremos aquello de "ya sabes cómo es el Sevilla". Pero resulta evidente que los hechos dan la razón al indiscreto y que la política catalana no se ve dirigida por un charnego.

Y EL PAÍS? ¿Está Catalunya preparada para el reto? ¿Le preocupa el tema hasta el punto de considerarlo un obstáculo? Puede que lo mío sea una visión optimista, pero observando al personal y sus cuitas, creo que la sociedad catalana ha madurado más que sus políticos, y que se enzarza en muchas menos tonterías retóricas que sus líderes. Hoy, si Montilla se candidatea, lo último que preocupará al personal es dónde le dieron su primer biberón, entre otras cosas porque Montilla representa, con luces y sombras, la Catalunya de hoy. Tanto como la representa cualquiera, nacido en Vic o en Jerez. Puede que ésta sea la preocupante contradicción: que la sociedad tiene mucho más asumida la complejidad catalana, de la que la tienen sus políticos. Sevilla, con su descortés indiscreción, no puso en evidencia a Catalunya. Puso en evidencia a una clase política asustadiza, hipócrita y cargada de puñetas.

PILAR Rahola

servido por sotnasol 3 comentarios compártelo

3 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Nani

Nani dijo

Desde hace ya bastante tiempo parece claro que la vida de cualquier ciudadano de este país va por un lado, y la política que se hace en las "altas esferas" va por otro. Por una realidad virtual que se han montado los políticos de este país, donde tienen lugar sus vergonzantes trifulcas, que nada tienen que ver con los problemas reales de cualquier españolito de a pie.
Un saludo.

7 Febrero 2006 | 01:58 PM

jotatrujillo

jotatrujillo dijo

En demasiadas ocasiones el PSOE no necesita la oposición del PP, ya que tiene el enemigo dentro, por lo poco cuidadosos que son a la hora de sus comentarios.
Saludos y sonrisas

7 Febrero 2006 | 06:20 PM

Robert

Robert dijo

Muy buen artículo que reproduce, fielmente, lo que ocurre: los políticos por un lado, y la gente por el otro.

9 Febrero 2006 | 07:56 PM

Los comentarios están cerrados


Sobre mí

Avatar de sotnasol

SIN PELOS EN LA LENGUA

ver perfil »
contacto »

Soy un Puto Rojo con pata de palo, con parche en el ojo, con cara de malo, un viejo truhán, capitán de un barco que tiene por bandera un par de tibias y una calavera.




Contadores

Number of online users in last 3 minutes
Visitas desde el 14 de Agosto de 2006






Fotos

sotnasol todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera