¿Se creen sus mentiras?
En una vuelta de tuerca más de su estrategia de la confrontación pura y dura, basada en la crispación sistemática de la vida política aunque sea con el riesgo de enfrentar a unos ciudadanos con otros y a unas comunidades con otros, el PP ha vuelto a arremeter una vez más contra Cataluña. Lo hizo el pasado lunes por la noche a través de un infame e infamante reportaje de Telemadrid dedicado a presentar un panorama de la sociedad catalana actual que nada tiene que ver con la realidad, en el que se intentaba demostrar que la lengua castellana está poco menos que proscrita en Cataluña y que, por tanto, los castellanohablantes residentes en Cataluña son objeto de persecución por parte de todas las administraciones públicas catalanas.
El reportaje de Telemadrid se inscribe de lleno en la estrategia de la tensión con la que el PP pretende recuperar el poder político perdido. Parece que poco o nada les importa mentir, retorcer la realidad y manipularla a su antojo, servirse de unos pocos testimonios partidistas basados en pequeños casos puntuales y olvidarse de la situación real de la sociedad catalana, en la que la coexistencia de las dos lenguas oficiales en Cataluña, catalán y castellano, no constituye problema alguno para la inmensa mayoría de quienes viven en esta comunidad autónoma.
Si alguna de estas dos lenguas oficiales se encuentra todavía en una situación de inferioridad manifiesta no es precisamente el castellano, como pretende demostrar Tele-Madrid, sino el catalán. Para comprobarlo basta y sobra con comprobar cómo es ampliamente mayoritario el castellano no sólo en todos los medios de comunicación, tanto en prensa como en radio y televisión, sino también en los cines, en todo tipo de productos a la venta y, en general, en el conjunto de la sociedad catalana.
La política lingüística desarrollada por el gobierno de la Generalitat, que cuenta con un amplísimo respaldo de casi todas las fuerzas políticas representadas en el Parlamento de Cataluña, se limita a intentar reequilibrar esta situación mediante medidas de promoción de la lengua propia de la comunidad, que es el catalán. Los resultados obtenidos hasta ahora, tras más de un cuarto de siglo de autonomía, han hecho posible que el intento de genocidio lingüístico y cultural que la dictadura franquista perpetró contra el pueblo de Cataluña no hiciese desaparecer las señas de identidad de este pueblo.
Esta es la verdad. ¿Se creen ellos sus mentiras?
Mi experiencia, tengo 43 años, de ellos he vivido 33 en Catalunya, soy Castellano hablante y jamás he tenido ningún problema.
Mi hija nació en Móstoles, Madrid actualmente tiene 9 años regresó con nosotros a Barcelona cuando tenía 4 años, no ha asistido a ninguna de esas clases llamadas especiales, y está totalmente integrada en la sociedad catalana, habla cualquiera de los dos idiomas con fluidez.








jotatrujillo dijo
En verdad el almacén de mentiras y tergiversaciones la calle Genova, debe ser bastante amplio. Las tiene de todas clases y medidas. Lo mismo de bien dotado debe ser su departamento de caracterización: cuando se las desmontan, siguen teniendo las misma cara (dura, por supuesto) que en el momento de propalarlas.
Preparemonos para las primas.
11 Abril 2007 | 05:54 PM