Estoy harto ya de estar harto, harto de que si nos quejamos, llorones, si reclamamos, insolidarios, si entramos en el juego Constitucional, boicot, odio, incomprensión, y tribunal constitucional lleno de tahúres que hacen trampas y juegan con cartas marcadas.

Harto de los palos de las derechas, pero sobre todo del silencio frío e irritante de las izquierdas.

Harto de sólo ver ojeras, malos humores y cansancios, harto del “que hi farem”, harto de esperar milagros siendo ateo, harto de dar razones y recibir incomprensiones, harto, harto, harto, HAAAAAARRRRRRRRRRRTOOOOOOOOOOOO.

Si tan odiosos somos, si tanta incomprensión generamos, si tan insolidarios somos, ¿qué hacéis que no nos echáis?

Lo único que siento es que a Pablo se le acabo el “seny” y la paciencia, que me siento más cerca de lo Independentistas que de los Separadores mal llamados unionistas, y que al final “solament quedarà Pau”.

Quizá la única solución que nos quede a los catalanes sea hacer sonar todas las campanas y salir a la calle al grito de “VIA FORA” por la independencia.